Joaquín Hernández pasó a la historia del Real Madrid tras la final de la Copa de Europa que los blancos disputaron ante el Spartak de Brno y que se llevaron por primera vez en el antiguo Frontón Fiesta Alegre.
Este antiguo jugador blanco había cogido al equipo en una situación dificil debido a la marcha de un jugador tan importante como Hightower y sobretodo con la dificil misión de sustituir al que después se convertiría en el mejor entrenador europeo de la historia, Pedro Ferrándiz, que había pasado a ocupar la dirección técnica.
Sin embargo, Hernández no solo cumplió las exigencias sino que su paso por el banquillo blanco le valió para llegar al de la Selección, cargo que ocupó hasta su muerte el 20 de Enero de 1965 por una enfermedad renal.