Johnny Báez llegó al Real Madrid a finales de los 50 para sustituir como estrella a sus compatriotas Galíndez y Borrás. Fue el primero de ellos quien le recomendó tras verle en su equipo puertorriquense y desde luego no se equivocó al hacerlo.
Pívot rápido y dominador, "El Indio", tal y como Báez era conocido, demostró que capturar rbotes no era la única faceta en la que podía destacar un pívot destapándose como un certero anotador.
Pese a marcharse tres años después de su llegada, Báez se convirtió en un auténtico ídolo.