Uno de los mejores bases del basket español en la década de los 70, ha sido miembro de la selección en más de 100 partidos. Cabrera empezó jugando a minibasket y tras su participación con el Claret en un Campeonato de España juvenil fue captado por el Real Madrid de Pedro Ferrándiz con el que ganaría 10 Ligas, 7 Copas y 2 Copas de Europa.
Malabarista del balón que basaba su juego en la intuición y el espectáculo, no estaba dotado de grandes condiciones físicas pero era considerado como base ideal tanto en el Madrid como en la selección española. En ambos equipos se recurría a su chispa para romper el ritmo. Tras su larga y exitosa etapa en el equipo madridista y dos años en Valladolid, regresó a Canarias para erigirse en el jugador franquicia del Lucky Canarias en sus últimas temporadas en activo