Vicente Paniagua es, quizás, uno de los jugadores má injustamente tratados de la historia. Cuando se habla de las décadas prodigiosas del Madrid (los 60 y 70) todo el mundo se acuerda de hombres como Corbalán, Sevillano, Brabender, Emiliano, Szczerbiak, Luyk o Rullán pero casi nadie se acuerda de este alcazareño nacido en 1947 que permaneció 11 años en el club y que conquistó nada menos que 10 Ligas, 7 Copas, 3 Copas de uropa y 1 Mundialito de Clubes.
Hombre afable agradecido, Paniagua siempre le guardará cariño al club al que llegó desde su Balmes con apenas 17 años después de que le llegara una carta en la que se le invitaba a hacer unas pruebas para el Real Madrid,