El Zarra del Baloncesto fue jugador blanco entre 1949 y 1956. Con apenas 1,85 de altura fue probablemente el último pívot blanco que no llegó al 1,90 (después vendrían los Luyk, Burguess y compañía. Debido a que no era muy grande, Trujillano tendía que acudir a su fuerza e ímpetu.
Pero si algo se puede destacar de este jerezano no es otra cosa que el que fuera el primer jugador español en realizar un mate, ya que "meterla para abajo" era algo más que inusual en esa época.
Trujillano se retiró a los 25 años para empezar a trabajar como abogado y así poder ganarse mejor la vida.