Sergio Llull desembarcó en Madrid como una de las mayores promesas del baloncesto español. El menorquín es, sin duda, uno de los futuros bases de la selección. En apenas temporadas y media el jugador de Mahón se covirtió en toda una referencia ofensiva para el conjunto madridista y en un relevo, más que de garantías de dos cracks como Raül López o Louis Bullock.
De hecho, su polivalencia y su gran fortaleza física (es un gran matador pese a medir sólo 1,90) hacen de Sergio Llull la mejor apuesta del Real Madrid en la última década.