

EL CLUB

El año pasado fue, sin duda, el equipo más desconcertante de la ACB. Y es que el Cebé fue ante todo, un conjunto irregular. Un equipo que durante las últimas jornadas del campeonato pasó de estar salvado a verse luchando el año que viene en la Liga LEB. Los granadinos pasaron de situarse décimos en la jornada 26 con once victorias y a tres partidos de la quema, a estar en la 33 penúltimos, con las mismas victorias, obligados a ganar y a esperar un pichazo del Estudiantes o del Grupo Capitol para no bajar.
El milagro se cumplió, sí, pero para ello fue necesario que los vallisoletanos perdieran ante un Murcia que no se jugaba nada y que los granadinos recurrieran a un desconocido y carísimo Pops Mensah-Bonsu (ahora en el DKV Joventut) para vencer desde la línea de tiros libres a todo un Tau Cerámica.
Fue precisamente esta falta de regularidad lo que hizo que de cara a esta temporada el Cebé se desprendiera de su histórico técnico, Sergio Valdeolmillos, y recurriera a un veterano Trifón Poch para no pasar este año tantos apuros.
