

EL CLUB


Cuando se inició la competición el pasado año, por primera vez en mucho tiempo el TAU Cerámica no aparecía como el máximo aspirante. Y es que el conjunto baskonista había perdido a un jugador tan importante como Scola y sus estrellas (Rakocevic, Splitter...) no parecían suficientes para volverlo a encumbrar. Ni siquiera su triunfo en la Supercopa logró que los aficionados le vieran como el claro favorito. Una sensación que se fue aumentando según pasaba la competición y el Tau pasaba apuros para lograr meterse entre los cuatro primeros a años luz de Real Madrid y DKV Joventut. De hecho, ni siquiera el meterse en la Final Four quitó esta sensación ya que tuvo el grupo más fácil del TOP-16 y si logró meterse fue con apuros y a costa de un modesto como el Partizan.
Sin embargo, todo esto cambiaría en Playoffs y el TAU acabó vapuleando a todos sus rivales incluyendo al Barça en la final (3-0). Por eso, una vez conseguida su segunda Liga, este año el Tau tan solo se plantea un objetivo: lograr, de una vez por todas, alzarse con la ansiada Euroliga, un trofeo que sería el broche de oro en la campaña de su 50º Aniversario y,a además con el añorado Dusko Ivanovic de nuevo en el banquillo.
