¡¡¡Campeones de Europa!!!
La selección retiene el título europeo desarbolando a una selección francesa que nunca pudo con nuestros campeones
FIBA Europe. Felipe Reyes provoca el extásis español al levantar
el trofeo que acredita a España como la campeona de Europa.
PMBLOT/Madrid.¡¡¡Campeones, campeones, oe, oe, oe!!! Esta frase, que hasta hace poco hubiera sonado a ciencia ficción en boca de un español, ahora es una de las frases más repetidas cada verano y, mucho más si de baloncesto estamos hablando. No en vano, España se ha convertido en campeona de Europa por segunda vez consecutiva.
Pues bien, una vez más nuestros héroes lo han conseguido. Por octava vez en lo que va de verano una selección española de baloncesto se ha llevado una medalla, por quinta vez ha sido el oro la presea que cuelga de sus cuellos, por quinta vez en seis años la que se ha llevado el metal ha sido la absoluta y, sobretodo, por tercera vez esta medalla absoluta es de oro puro (bueno, en realidad no tan puro, tal y como le confesó antes de la final Scariolo a Ibaka).
Pero es que además, con este nuevo metal, nuestros héroes han entrado aún más en la historia (si es que se puede) al convertirse en la primera selección que aún existe en más de 80 años que logra dos campeonatos de Europa de forma consecutiva. Con este éxito, España se ha unido al selecto club de Lituania (1937 y 1939), la Unión Soviética (seis campeonatosde forma consceutiva entre 1957 y 1971 Y dos entre 1979 y 1981) y Yugoslavia (tres del 73 al 77 y dos entre el 95 y el 97), reafirmando en Lituania, de esta forma, que España es, sin lugar a dudas, la mejor selección europea del Siglo XXI.
Pero para lograr el oro en un campeonato tan competitivo como el Eurobasket no basta solamente con tener más calidad que tu rival. Ni siquiera basta con tener en tus filas a uno de los mejores jugadores europeos de la historia como Pau Gasol o al MVP del campeonato como es Juan Carlos Navarro. No, para elo hay que tener un grupo unid y sin fisuras como el que forma la mejor generación española de deportistas de la historia. Y en el mor escenario, el Kaunas Arena, y ante el mejor rival, la Francia de Tony Parker darían cuenta de todo su potencial.
Mientras sonaban los himnos antes del inicio de la gran final ya uno podía podía darse cuenta de la trascendencia del partido. Todos serios, mirando al infinito, con una concentración extrema y sabiendo (sobretodo en el caso de los franceses) que esta era una oportunidad irrepetible.
El choque comenzaría con sorpresa. Pese a que España salió concentrada en ataque, en defensa era todo un coladero hasta el punto de que Francia lograría sus primeros ocho puntos con canastas sin oposición bajo el aro español. La final empezaba de la peor forma posible, con una Francia creyéndose capaz de vencer a su ogro particular.
Fue entonces cuando Scariolo decidió darle la responsabilidad a Calderón y este no falló. El de Villanueva de la Serena, que ya se había perdido por lesión el oro de Katowice no quería retirarse sin proclamarse campeón de Europa y con un triple y un tiro en supensión colocaría a España por delante y, a su vez, mandaba un menaje meridiano: si Parker quería ganar el oro, el mucho más.
España había despertado; todos aportaban en ataque (hasta Marc se atrevió a anotar un triple en suspensión) y la defensa de los nuestros se volvió impenetrable para cualquier mortal. Por desgracia, hace tiempo que Tony Parker no lo es.
Cuando mejor pintaban las cosas, el base de los Spurs cogió el timón y comenzó a anotar tiro tras tiro y sirvió una mágica asistencia para que Batum volviera a meter a Francia totalmente en el partido. Al 22-14 que había provocado Calderón, Parker le respondió hasta dejar el 25-20 con el que acabaría el primer cuarto.
Durante este primer cuarto, Marc y Pau cometieron sus dos primeras faltas personales, por lo que Sergio Scariolo no tuvo más remedio que meter a Ibaka en el partido. Muchos se temieron que con apenas 22 años cumplidos (aniversario que estaba celebrando precisamente sobre el parqué) el hispano-congoleño no diese la talla ante torres como Joakim Noah, Kevin Seraphin o Ali Traoré. Ibaka apenas tardaría un par de minutos en contestarles.
Pese a que el jugador de Oklahoma aportó apenas 4 puntos en ataque, lo que hizo en defensa fue realmente irrepetible. Tras dos triples consecutivos de Gelabale y Parker que ajustaban el electrónico hasta un apretado 29 a 26, Serge decidió coger los balones e hizo de la zona su territorio de caza particular. Durante cinco minutos cada jugador francés que intentaba penetrar se encontraba con un Ibaka que le hundía a base de gorros hasta el mismísimo infierno. El de Brazzaville colocó nada menos que 5 tapones en ¡5 minutos! dejando grabado a fuego en la mente de sus oponentes que si él estaba por allí nadie lograría pasar.
Estadísticamente un tapón recibido no e peor que una pérdida de balón o un tiro fallado, pero mentalmente a muchos jugadores les deja tocados. Si esto ocurre con tan solo un tapón imagínense lo que puede ocurrir si no son uno sino 5 los tapones recibidos. La superioridad exhibida por Ibaka se traduciría en la otra zona con un ataque perfectamente dirigo por Calderón y ejecutado por Navarro y Pau que firmarían un parcial de 8-0 que volvería alejar la distancia entre ambos conjuntos (40-31, min.15).
Francia comenzó a contestar a base de triples, pero Rudy también se había sumado a la fiesta. Un palmeo de esos que solamente sabe hacer, una penetración increíble y el lograr sacar de dentro del aro un balón que ya se coloba permitieron a los de Scariolo marcharse 9 arriba (50-41) cuando finalizaban los 20 primeros minutos de esta final que ya ha pasado a la historia. Una diferencia, por cierto, que hubiera podido ser mayor, si el propio Rudy, pasado de revoluciones no hubiera cometido una descomunal antideportiva a Parker fuera de toda lógica.
Si decimos que ya ha pasado a la historia es porque esta primera mitad, y todo lo que restaba de choque, fue de una calidad grandiosa, con ataques inmensos para destrozar defensas magistrales y con tiros imposibles que acaban por alojarse en el aro sin ningún titubeo. Parker ya había demostrado a España que cualquier reljación costaría cara y los nuestros tomaron buena nota. Bueno, en realidad todos lo hicieron.
Al salir de vestuarios, se demostró que Francia era consciente de que los mejores cuartos de la selección española eran los terceros, que jugando al baloncesto no lograrían el oro , así que Vincent Collet decidió embarrar un poco el juego, permitir que los choques y el juego subterráneo afloraran al partido.
Pero España no pensaba dejarles que lograran sobreponerse a la mayor caldiad española: a cada parcial francés de 0-6 o 0-7, sus vecinos del sur les respondían con uno de igual magnitud, por lo que con Navarro de nuevo como principal arma ofensiva España disparaba su ventaja de un 60-54 al 75-62 con el que se acabaría este tercer cuarto.
Durante estos minutos de éxtasis el capitán español de nuevo demostró que si no está en la NBA es porque él no quiere, porque en un mundo en el que cada vez mandan más los hombre de 2 metros 20 de altura y 150 kilos de pesos, el con una estatura que apenas sobrepasa el 1,90 es capaz de estrozar a cualquier rival que se le ponga enfrente, se llame Goran Dragic, Bo McCaleb, Tony Parker o como se llame. Es una auténtica maravilla que uno de los mejores jugadores del mundo sea español Sí, español y del Barça, porque en días como estos da igual el escudo que defienda durante la temporada, porque en días como estos solo una bandera envuelve sus corazones, la rojigualda.
Pues bien, decíamos que en estos minutos, la batuta la había cogido la Bomba que, con tiros imposibles y penetraciones inexplicables respondía a cada acercamiento francés de la misma manera que hicieron los americanos con el ataque a Pearl Harbor, con una bomba que lo arrasaba todo. Solamente quedaba un pequeño esfuerzo para que España tocara la gloria de nuevo y ese esfuerzo lo daría uno de los jugadores que menos minutos ha disputado en este Eurobasket.
Tras la falta personal de Ricky Rubio, Sergio Scariolo decidió volver a dar paso a Víctor Sada para frenar las últimas acometidas francesas. Decidió que el base del Barça Regal sería nada menos que el encargado, junto a Sergio Llull, de frenar a Tony Parker.
Pero Sdaa no hizo solamente eso, sino que colaboró para que España volara más alto que nunca. Tanto que, tras un triple de Pau Gasol (hastaeso sabe hacer a la perfección este muchacho), la selección se distanciaría a 18 puntos, una distancia tan grande que ni la garra francesa (lograron reducir la distancia a un 84-72 (min.35) supo salvar. España era de nuevo campeona de Europa. Y tocaba disfrutarlo.
Los últimos minutos fueron para ellos. Para aquellos qyue, como Felipe Reyes o Víctor Claver todavía no habían jugado. Porque la gloria es de todos. Por eso cuando el gran capitán del Madrid, que sufrió un golpe tabn grande como es la pérdida de un padre antes del inicio del campeonato, toda España lloró con él. Porque desde Córdoba a Sant Feliú, de Villanueva de la Serena a Valencia, de El Masnou a Mahón, de Badalona a Santander, de Palma a Brazzaville, de Sant Boi a Brescia, absolutamente todos nos sentimos campeones. Porque taly como versionaban la canción de Bongo Botrako (himno no oficial de este grupo de amigos) todos los días sale el sol, Felipón. Felicidades a todos los españoles, presentes y ausentes.